29 diciembre, 2007

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  Mujeres para pensar


 

Les desea un 2008 

rico en experiencias

y pensamientos…

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Caryl Churchill

17 diciembre, 2007

 

 

           caryl-churchill.jpg  03/09/1938 –  

Dramaturga inglesa, Caryl Churchill viene combinando el compromiso social y la experimentación teatral hace más de treinta años. Principalmente, pone en escena los deseos de los oprimidos, a menudo, la mujer. Cloud Nine se burla del colonialismo y la represión social, en una farsa que usa el travestismo y el cambio racial del elenco para expresar sus contenidos.
En Vinegar Tom la revisión feminista de Churchill enfatiza cómo las llamadas brujas eran castigadas precisamente por ser mujeres: mujeres al margen de la sociedad,  pobres, solteras, sexualmente no convencionales.
 

Nacida en Londres, Caryl Churchill se crió en Inglaterra y Canadá. De niña ya escribía cuentos y poesía para leerlos a la familia. Perteneció a una generación que se crió oyendo la radio, que más tarde molderaría su estilo teatral.
En 1960, se licenció en Letras en la Universidad de Oxford, donde escribió tres obras de teatro: Downstairs, You’ve No Need to be Frightened, y Having a Wonderful Time. En 1961, Churchill se casó con un abogado de Oxford, David Harter, con quien tiene tres hijos. Luego de graduarse, comenzó a escribir obras para la radio de la BBC; entre otras The Ants (1962), Not, Not, Not, Not Enough Oxygen (1971), y Schreber’s Nervous Illness (1972). Este género influenció el desarrollo de cierta economía en su estilo, que pronto le sería muy útil en sus obras de teatro para liberarla de las limitaciones del escenario. Así nació su estilo de escenas muy cortas o de dar grandes saltos en tiempo y espacio. 

En 1974, Churchill entró al Royal Court Theatre como dramaturga residente por un año.
Durante los años 70 y 80 colaboró principalmente con dos compañías de teatro feministas, Joint Stock y Monstrous Regiment, ambas dedicadas al desarrollo de nuevas obras a través de talleres extensos. Este método de trabajo tuvo un profundo impacto en el trabajo de Churchill, según ella misma diría: “Fue una nueva manera de trabajar… Me estimuló el descubrimiento de ideas compartidas y la increíble energía con las que se abrían infinitas posibilidades.” En su trabajo conjunto con Joint Stock y Monstrous Regiment, Churchill escribió una serie de obras de gran éxito como Light Shining on Buckinghamshire (1976), Vinegar Tom (1976), Cloud Nine (1979), y A Mouthful of Birds (1986).
Aunque luego continuo trabajando sola, Churchill no dejó de utilizar talleres de improvisación para el desarrollo de algunas de sus obras. Mad Forest: A Play from Romania (1990) fue escrita a su regreso de Rumania con un grupo de estudiantes de teatro con los que fue a investigar los hechos en torno a la caída de Ceausescu. Como resultado de este proceso, nació una obra que reveló el daño espantoso causado al pueblo rumano por años de represión y dificultades económicas. 

También escribió obras para televisión como The After Dinner Joke y Crimes. Far Away se estrenó en el teatro Royal Court en 2000. Publicó una nueva traducción de Thyestes (2001) de Seneca, y A Number (2002),  que trata sobre el tema de la clonación humana. Su nueva versión de A Dream Play (2005) de Strindberg, se estrenó en el National Theatre en 2005. Su última obra, Drunk Enough to say I Love You? (2006), se estrenó en el Royal Court Theatre en 2006.
Las obras de Churchill parecen usar cada vez menos el realismo. En The Skriker (1994), utiliza una lógica de asociación de sueños, como exploración visionaria de la vida urbana moderna.
Churchill ha recibido tres veces el premio de teatro Obie, y el premio Society of West End Theatre (1988).

Caryl Churchill vive en Londres y continua expresando, a través de sus obras, sus ideas y su preocupación por un mundo cada vez más lastimado por la marcha implacable del capitalismo global.

 

 

 


María Luisa Bemberg

10 diciembre, 2007

   
maria-luisa-bemberg.jpg 14/04/1922 – 10/05/1995 

Cineasta feminista de renombre internacional y primerísima figura del cine argentino, también de gran relevancia en el teatro, siendo fundadora y productora del Teatro del Globo en Argentina. A pesar de haber sido educada bajo un régimen estricto, sumamente religioso y en años en los que la mujer no tenía posibilidades de desarrollo reales, su espíritu revolucionario excedió el prototipo de mujer de la época. Su disciplina y su gran interés por la lectura hicieron de María Luisa una verdadera autodidacta. 

María Luisa Bemberg nació en Buenos Aires en una de las familias más ricas y poderosas del país, entre otras cosas propietarios de la Cervecería Quilmes y opositores declarados contra Juan Domingo Perón.Se casó a los 20 años y a los 30 ya estaba divorciada con cuatro hijos. En 1949 comenzó a trabajar como empresaria de espectáculos teatrales y fundó el Teatro del Globo con Catalina Wolff. 

Fue feminista activa. Además de ser una de las fundadoras de la Unión Feminista Argentina, María Luisa fue una de las co-fundadoras del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, organizado por mujeres artistas y creadoras. Su cine está profundamente vinculado a la problemática de la mujer. Sus relatos se desarrollan en forma de fábulas, tragedias o parodias, con gran sensibilidad y sentido crítico, ya sea basadas en su vida, la literatura argentina, o la historia.

Escribió la obra teatral La margarita es una flor, que usó como base para el guión de la película Crónica de una señora, (1970), de gran éxito de crítica y público. En 1975 escribió Triángulo de cuatro. En 1972 escribió produjo y dirigió su primer cortometraje El mundo de la mujer y en 1978 el segundo Juguetes. Cuando el gobierno quiso censurar su trabajo decidió ir a estudiar a la academia de actores de Lee Strasberg en Nueva York.
Además de haber sufrido la censura militar, María Luisa se dio cuenta de que ningún hombre se interesaría por la conciencia femenina de la manera y con la profundidad en que ella quería abordarla, y alrededor del año 1980 comenzó su propia empresa de producción junto con Lila Stantic con el nombre de GEA Cinematográfica. También fue muy conciente de que si ella misma no se costeaba sus propios proyectos, nunca podría hacer cine. Con GEA negoció su primera co-producción con España. Escribió varios guiones para largometrajes que llevó al cine, entre ellos Señora de nadie (1982). Con la colaboración de Marcelo Pichón Riviere, escribió el guión de Momentos en 1981. En 1983, escribió y dirigió Camila, basado en la trágica vida de Camila O’ Gorman, en colaboración con Beda D’Ocampo Feijoo y Juan B. Stragnaro. Esta película, producida en 1984, le trajo gran reconocimiento internacional y convirtió a María Luisa en una de las primeras cineastas latinoamericanas de gran éxito. Camila fue nominada al Oscar como mejor film extranjero en 1985.

En 1986 escribió Miss Mary con la colaboración de Jorge Goldenberg: tal vez su historia más íntima que relata algunos aspectos de su vida, su niñez y adolescencia así como la clase social a la que perteneció. En 1990 escribió, junto a Jorge Goldenberg y Antonio Larreta, Yo, la peor de todas, basada en el libro de Octavio Paz sobre la vida de Sor Juana Inés de la Cruz. Dentro de la temática de género que trabajó María Luisa, tanto Camila como Yo la peor de todas fueron inspiradas por biografías de mujeres excepcionales. María Luisa dijo: “Camila pierde su vida como Sor Juana pierde su espíritu, no la queman, pero le queman las alas”.

En 1992 escribió junto a Jorge Goldenberg De eso no se habla basado en el cuento homónimo de Julio Llinás. En 1995 colaboró como intérprete en la película La balada de Donna Helena , dirigida por Fito Paéz . El último guión escrito por María Luisa Bemberg “Un extraño verano” basado en el cuento “El Impostor” de Silvina Ocampo lo comenzó alrededor del año 1994, antes de que se diagnosticara su enfermedad. Al morir “Un extraño verano” pasó a manos del equipo de trabajo que colaboró con la directora, entre los que se destaca Alejandro Maci y Jorge Goldenberg. Filmado en 1997 con el título El impostor y dirigido por Alejandro Maci, obtuvo el Segundo Premio Coral a mejor  película del año, el Premio Coral de Fotografía y el Premio Coral de Dirección artística del Festival de Cine de La Habana.

Como figura inspiradora para toda una generación de cineastas, además del movimiento feminista Argentino, años más tarde se le preguntó cómo se definía y respondió: “Como una persona que viene de un largo camino, muy arduo y muy solitario.” A partir de su muerte en 1995, las películas de María Luisa Bemberg continúan siendo estudiadas por académicos y críticos de cine, así como estudiosos de los temas de género. También sus películas se siguen presentando en innumerables festivales y retrospectivas. Su trabajo continúa inspirando monografías, estudios para maestrías y doctorados.

“Hice una introspección acerca de la manera en que yo podía,
de alguna manera, intentar modificar la conciencia colectiva de mi país.”
M.L. Bemberg
 

“Desde mi infancia, sentí una gran frustración, por los dobles valores que se aplicaban a mí y a mis hermanos. Sentía una gran rebeldía y se manifestó especialmente luego de leer El Segundo Sexo de Simon de Beauvoir, que fue como una explosión en la mente de la mayoría de las mujeres de mi generación. Nunca podré expresar mi agradecimiento a ese libro. Fue como un presa que se abrió”. M.L. Bemberg 

“Hace años llevo una libreta donde apunto las cosas que los hombres han dicho de las mujeres. Es terrible, desde el Génesis a Ernesto Sábato, de Ortega y Gasset a Henry Miller…” M.L. Bemberg 

“De niña no iba al cine. Sólo se me permitía ir una o dos veces al año. Tuve una infancia horrible, donde todo lo que importaba eran mis modales. Tuve poco afecto y un padre muy poderoso que leía las noticias de la bolsa y me hablaba a través de una institutriz. Mi madre era la típica matrona argentina de origen español, muy educada pero sola. Cuando me volví cineasta, traté de vengarla y evitar ser como ella”. M.L. Bemberg


Todo sobre mi madre

7 diciembre, 2007

          

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La versión de Todo sobre mi madre (All about my mother) de Almodóvar presentada por Kevin Spacey en el Old Vic de Londres es otro intento de levantar un trabajo insulso y sin alma, usando un nombre como el de Diana Rigg (la interesante Sra. Peel de Los Vengadores).

Es la segunda pieza desabrida que asisto en el Old Vic desde que está en manos de Spacey como director artístico del teatro. La adaptación de la película de Almodóvar no deja de ser una idea interesante y refrescante para el teatro inglés, profundamente enraizado en su propia cultura. Sin embargo, en este caso, redundó en una puesta con una visión muy corta de las posibilidades de una historia rica y particular tanto en lo dramático como cultural, que le quedó grande al director de la puesta, Tom Cairns.

Tal vez una (a)puesta demasiado arriesgada, sin la suficiente sangre para hacerla levantar presión a la altura de Almodóvar. Un intento, no sin esfuerzo, tal vez forzado para ser natural, que finalmente no llega a convencer ni siquiera al público inglés. Cuando se cierra el telón y se oye a la señora de la fila de adelante ponerse el abrigo mientras dice en medio tono: “Muy buena actuación”, hay que admitir que hay algo que no funciona. ¿Estará tan encarnada en el teatro inglés la escuela clásica shakesperiana, que Almodóvar es forzar un trago demasiado fuerte para unos labios acostumbrados al bálsamo de una taza de té Earl Grey? ¿O es que la dirección artística de Kevin Spacey quedó estancada en el uso de nombres, como el propio, para vender entradas de casi 100 dólares, con la tarea de llenar un teatro que estaba moribundo y hambriento de finanzas y público?

Una vez más me remito al pasatiempo versus la calidad, los resultados financieros versus el compromiso artístico. Las señoras con sus abultados peinados de peluquería me resultan un escenario común en la sala del Old Vic; aunque algo incongruente en torno a la figura de Spacey quien, en su talentosa carrera como actor de cine, ha apostado por la elección de papeles y proyectos ricos, algunos provocadores, como American Beauty, The Usual Suspects, Swimming with Sharks, intentando alejarse del típico Blockbuster de Hollywood, una tarea difícil… 

Van quedando muy pocos teatros que apuestan por el mejor teatro. Entretener superficialmente, para olvidar al salir por la puerta y retomar la conversación de la familia o el trabajo o lo que sea que quedó pendiente, parece ser la expectativa modesta del Sr. Spacey, que se suma a tantos otros…
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Moa Martinson

2 diciembre, 2007

   

 moa-martinson.jpg  02/11/1890 – 05/08/1964  

Novelista sueca autodidacta. Fue una de las primeras en escribir sobre la lucha del trabajador agrícola sin tierras conocido en Suecia como statare. Vivió la mitad de su vida en la miseria. Sin embargo, escribió sobre la vida de los trabajadores con afecto y sentido del humor. 

Nacida Helga Maria Swartz en Vårdnäs, hija de una trabajadora de fábrica soltera. Cuando Moa tenía seis años, su madre se casó con un trabajador rural que pasaba largo tiempo desempleado y se hacía escapadas para beber con prostitutas. Su madre trabajaba como limpiadora. En su novela Mamá se casa (1936) Martinson escribió que su madre era su mejor amiga.

Luego de terminar la escuela primaria, Moa se fue de casa a los trece años y trabajó entre otras cosas como encargada de buffet frío. En 1910 se casó con un trabajador del cemento con quien tuvo cinco hijos. Tuvo un matrimonio infeliz con un marido que bebía y le pegaba. Dos de sus hijos se ahogaron en 1925 y unos años más tarde su marido se suicidó. En 1929 se casó con un joven marino y novelista debutante, Harry Martinson, quince años menor que ella. En 1974 Harry ganó el premio Nobel de literatura junto con Eyvind Johnson.

En los años 20, Moa se involucró activamente en el movimiento socialista, hablando en público y exigiendo mejoras en los salarios y las condiciones de vida para los trabajadores rurales y de las fábricas. Leyó a autores como Dostoyevsky, Zola, Gorky, y especialmente especially Martin Andersen-Nexø.

En 1934 participó en el primer congreso de escritores soviéticos cuyo presidente elegido fue Gorky. Allí se formuló la nueva doctrina literaria conocida como Realismo Socialista. Harry, que se había separado de ella por un tiempo, volvió con ella pero en 1935 volvió a dejarla. Esta vez, Moa anunció su búsqueda por radio, por lo que todos en Suecia supieron de sus problemas maritales. Finalmente se divorciaron en 1940.

Su primera historia, Pigmamma, apareció en capítulos en 1927 y en 1933 hizo su debut como novelista, a la edad de 43 años con Mujeres y manzanos. Hablaba de la fuerza y la solidaridad de varias generaciones de mujeres trabajadoras en su lucha contra la pobreza y el abuso de los hombres, muchas veces alcohólicos.
Su obra de mayor éxito es la trilogía autobiográfica Mamá se casa (1936) Boda en la iglesia (1938) y Las rosas del rey (1938). En 1949 se hizo una reimpresión de 90.000 ejemplares de bolsillo de Boda en la iglesia. La protagonista se cría en un conventillo y a los quince años decide nunca casarse.

En la década del 40 Martinson publicó varios libros basados en su propia experiencia. Sus últimos libros hablan de personajes del proletariado de los siglos XVIII y XIX. Den Osynlige Älskaren (1943) trata sobre una mujer que sueña con un hombre ideal, mientras que su vida diaria está ensombrecida por el maltrato de un marido brutal. Sin embargo, consigue sacar a su familia de la pobreza.

Moa Martinson fue un ejemplo para las escritoras en los países nórdicos incluso en los años 70. También tocó el tema de la sexualidad femenina con increíble coraje. Otro tema central fue la amistad entre mujeres. Martinson murió en Södertälje. En 1986 se hizo una película basada en su vida llamada Moa, dirigida por Anders Birkeland.

“Era una granja muy grande de tierra mala. El suelo era duro, no como una anciana o un caballo azotado. El suelo que allí yacía, cubierto de musgo, fangoso y apelmazado, sólo fastidiaba. Una tierra que sólo se extendía para las raíces de abedul y los páramos inútiles, y de forma obstinada se resistía al arado, a la horquilla y el azadón, como una mujer en la cama que odia a su hombre.” Moa Martinson