Cristina de Pisan

24 febrero, 2008

cristina-de-pisan.jpg    1363 -1434 (aprox)

Poeta, tratadista histórica y política del medioevo. Se enfrentó a los estereotipos misóginos de la época prevalecientes en el ámbito del arte. Fue la primera escritora profesional en Europa. Sus escritos innovadores, en los que hacía uso de técnicas retóricas, desafiaban a los escritores renombrados de la época como Jean de Meun, quien expresaba ideas misóginas en sus trabajos literarios.

En décadas recientes, el trabajo de Pisan ha recobrado su prominencia gracias a ciertos estudiosos que la consideran una feminista incipiente, por expresar con un lenguaje eficaz que la mujer podía tener un papel importante en la sociedad.

Cristina de Pisan nació en Venecia. Hija de un médico y profesor de astrología y consejero de la República de Venecia, quien poco después de su nacimiento fue nombrado astrólogo, alquimista y médico del rey por la corte de Carlos V de Francia. Fue en el entorno del Louvre donde Cristina satisfizo sus intereses intelectuales. Aprendió varios idiomas, leyó a los clásicos y estudió a los humanistas de comienzos del Renacimiento, al tener acceso a los manuscritos del archivo real de Carlos V.

Sin embargo, Cristina no expresó su autoridad como escritora hasta que enviudó, a los veinticuatro años, de Etienne du Castel, secretario real de la corte, con quien se casó a los quince años. Cristina tuvo tres hijos. Con la muerte de su marido debido a una epidemia, se encontró al frente de su familia y perseguida por numerosos acreedores que la instigaban a pagar las incontables deudas contraídas por Castel. Para hacer frente a las dificultades económicas Cristina se dedicó a escribir.

En 1393 escribía baladas de amor que llamaban la atención de los ricos mecenas de la corte, intrigados por esta novedosa escritora, a quien le pedían escribiera baladas sobre sus conquistas amorosas. Su producción literaria fue prolífica entre 1393 y 1412, cuando escribió más de trecientas baladas e innumerables poemas cortos.

En 1401, la participación de Cristina de Pisan en una trifulca literaria con varios pensadores de la época le permitió salir del ámbito de la corte, para establecerse como una escritora preocupada por la posición de la mujer en la sociedad. Durante estos años, Pisan dio origen a una disputa por cuestionar el mérito literario del renombrado Jean de Meun, quien en su famoso Romance de la rosa satiriza las convenciones del amor cortés, al mismo tiempo que retrata a la mujer como una simple seductora.

De Pisan se opuso al uso de términos vulgares en el poema alegórico de Meun, que denigraban la función natural de la sexualidad femenina. El centro del debate pasó de la capacidad literaria de Meun al descrédito de la mujer en los textos literarios, que según Cristina afectaba el vínculo entre las mujeres. La disputa ayudó a establecer a de Pisa como una intelectual capaz de defender sus opiniones en un ámbito literario de dominio masculino.

En 1409, Pisan había escrito sus obras más renombradas: El libro de la ciudad de las damas, El tesoro de la ciudad de las damas, y El libro de las tres virtudes.
El primero muestra la importancia de las contribuciones de la mujer a la sociedad. De Pisan crea una ciudad simbólica en la que la mujer es apreciada y defendida. El segundo intenta mostrarle a la mujer cómo cultivar cualidades útiles para contrarrestar la misoginia creciente. También hace hincapié en el efecto persuasivo del discurso femenino y sus acciones diarias. También explica que la mujer debe reconocer y promover su capacidad para ejercer la paz.

Finalmente, después de años de silencio, en 1429, a los sesenta y cinco años, Cristina de Pisan terminó su último libro La historia de Juana de Arco, un panegírico a la famosa líder francesa.
En 1418, se retiró a la abadía de Poissy, donde vivió junto a su hija hasta su muerte a los 66 años aproximadamente.

Con el uso de figuras retóricas, de Pisan expresa una perspectiva completamente femenina. Con ella crea un foro para hablar de temas de importancia para la mujer, donde únicamente voces femeninas dan sus opiniones y ejemplos. De Pisan sostiene que los estereotipos femeninos sólo se dan en casos en que no se le permite a la mujer entrar en la conversación masculina.

De Pisan buscó la colaboración de otras mujeres en la creación de su trabajo. Menciona especialmente a una ilustradora conocida como Anastasia, a quien describe como una de las más talentosas de su época. 

Varios estudiosos de su retórica analizaron sus estrategias de persuasión y concluyeron que de Pisan creó una identidad retórica personal de gran utilidad para la mujer en general.


La codicia… a un costo de 400 mil millones de dólares

21 febrero, 2008

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La inflación, la crisis crediticia y la desaceleración general ponen nerviosos a los economistas de los países europeos, pero sus ministros no se ponen de acuerdo. ¿Cuál es la solución?
El debacle de las hipotecas subprime ha abierto una brecha en la economía mundial, donde las arenas movedizas al fondo son una advertencia más contra la voracidad financiera y la falta de transparencia que trae aparejada.

Los jefes financieros del G7 advierten sobre la incertidumbre y desestabilización económica. El desconcierto al que nos ofrendan en sacrificio las instituciones financieras, como ovejas al matadero, tiene su base en la competencia feroz para vender préstamos y adquirir clientes. Millones de consumidores seleccionados como un blanco certero, aunque sin una base sólida para pagar créditos a los que se atrae con falsas promesas y letra minúscula imposible de leer, además de información engañosa sobre productos financieros y un futuro próspero como propietarios. Un sueño dorado tan difícil de creer como duro de tragar una vez pulverizado por la realidad.

El objetivo, vender. A toda costa. A costa de la casa del matrimonio con un hijo, que no solo pierde su casa, sino todos los meses del pago de la hipoteca, sorpresivamente más alta de lo calculado por el asesor financiero. Y como ellos todos los que perdieron y siguen perdiendo sus casas, sometidos a cuotas imposibles de pagar.

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400 mil millones de pérdida no sólo designan la ruina de miles de hogares, sino las secuelas de la desestabilización. Las compañías se preparan para el despido del personal, al ajustarse el cinturón a desgano, incómodamente, por la barriga más llena de lo normal. El desempleo que, a su vez, provoca menor asequibilidad, que a su vez provoca pérdidas a la industria y el comercio… todo en un ciclo de efecto dominó. Hasta la caída más violenta, al final de la fila. La última pieza: el valorado “consumidor”. 

El crecimiento económico y los servicios financieros: una trampa que esta vez no sólo liquida a las víctimas de siempre, sino también a la economía mundial y sus multimillonarias empresas. ¿Se avecinan tiempos difíciles? No, ya están aquí. 
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Ayaan Hirsi Ali

20 febrero, 2008

     ayaan-hirsi-ali.jpg    13/11/1969 – 

Escritora política controvertida, ex miembro del parlamento holandés, feminista y crítica de aquellos dogmas del islamismo que someten a la mujer a la mutilación genital y a vejaciones cimentadas en las escrituras. 

Nacida en Somalia, Ayaan es hija de un político somalí perseguido. Con ocho años, Ayaan y su familia dejaron Somalia para ir a Arabia Saudita y a Etiopía y luego establecerse en Kenia. Ayaan y su familia se refugiaron en esos países para luego Ayaan pedir refugio de su propia familia, que decidió darla en matrimonio a un pariente distante que vivía en Canadá. Al enviarla su familia a Canadá para ir al encuentro de su marido desconocido, Ayaan hizo escala en Alemania, y tomó un tren para dirigirse a Holanda y escapar del matrimonio no deseado.

En 1992, pidió y obtuvo asilo político en Holanda donde, años más tarde, entró en la vida política como miembro del parlamento holandés en el partido del pueblo para la libertad y la democracia VVD (2003-2006).

En 1995 entró en la universidad de Leiden para estudiar ciencias políticas por su deseo de entender las instituciones europeas y su propio país, diezmado por la guerra civil. Los temas que Ayaan aborda en su trabajo político incluyen la emigración, la emancipación de la mujer, la asistencia para el desarrollo en países en vías de desarrollo. Aunque admite que este tipo de trabajo no es posible en su país.

En 2002, antes de presentarse a la candidatura para el parlamento, Ayaan reveló haber mentido en su solicitud de asilo político, al haber dado nombre y fecha de nacimiento falsos, por miedo a que su familia la buscara. Igualmente, el partido aceptó su candidatura al entender sus razones.

Sus trabajos, especialmente la película Submission (Sumisión) sobre la supresión de la mujer musulmana y su autobiografía Infidel motivaron amenazas constantes contra su vida. Ayaan lleva una vida de relativa reclusión con protección las veinticuatro horas. En 2004, el director de la película Submission, Theo Van Gogh, fue asesinado brutalmente. En su cadáver dejaron apuñalada una nota con amenazas dirigidas a Ayaan.

Luego de una disputa política basada en su solicitud de asilo, que resultó en su renuncia al parlamento en 2006, Ayaan decidió vivir en los Estados Unidos, donde trabaja en la creación de un fondo para la protección de mujeres que se encuentran en su situación, habiendo sido ella misma circuncidada a los cinco años. Ayaan ha recibido varios premios por su trabajo en defensa de los derechos humanos, y fue votada una de las 100 personas más influyentes de 2005.

“En la cultura musulmana, existe una sola relación posible con Dios: la sumisión. Con el primer mandamiento, Mahoma trata de aprisionar el sentido común. Con el segundo, el lado hermoso y romántico del ser humano queda esclavizado.” A.H.A.

“Vengo de un mundo en el que la palabra “trauma” no existe, porque somos demasiado pobres. No tuve una vida fácil, comparada a la de una mujer europea media, pero comparada a la vida de una africana, no fue tan mala. Hay gente que dice que estoy traumatizada, pero es un excusa para no escuchar lo que tengo que decir.” A.H.A.

“La circuncisión femenina es una manera de controlar a la mujer. Si tienes nueve hijas y debes enviarlas fuera para trabajar, les cortas el clítoris y suturas el resto para que nadie la seduzca.” A.H.A.


El último libro de Lisa Appignanesi

13 febrero, 2008

      

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Un libro fascinante por su base histórica
y sus postulados sociales.
 

Mad, Bad and Sad analiza dos siglos de historia de la mente, el espíritu y sus dolencias en la mujer, y el tratamiento y actitud generalizados de médicos instituciones y la sociedad en general hasta el presente.
Demás está ejemplificar el oscurantismo de las prácticas médicas para la salud mental, que descendió como una nube negra sobre pacientes hasta hace poco. Las estadísticas parecen mostrar que la mujer ha sido más proclive a sufrir enfermedades mentales que el hombre. De lo que se desprenden dos preguntas:
¿Son estas estadísticas confiables, en épocas cuando comportamientos contrarios a los parámetros de la sociedad y la religión, muchas veces se interpretaban como la presencia de enfermedades mentales? ¿Era la mujer empujada más allá de los límites de la salud mental, debido a las presiones sociales, morales y los abusos psicológicos de la opresión machista? Puede decirse que hoy día las circunstancias han cambiado. ¿En qué medida?

Appignanesi llega a sus propias conclusiones. En su opinión la presencia de enfermedades mentales no está ligada al género, sino a la pobreza. No dudo de que circunstancias sociales difíciles en ambientes insalubres, azarosos e insufribles puedan haber tenido y tengan un efecto devastador sobre la psique humana. Sin embargo, no creo que sea el factor determinante, sino uno entre otros, ya que la pobreza tampoco está sujeta al género.

Creo que la capacidad de estremecerse, de sensibilizarse profundamente con la vida, ya sea en sus alegrías o tragedias, obviamente abre las puertas a esferas donde las presiones pueden forzar el equilibrio y llevarlo hasta un límite demoledor para la salud mental.Generalizando, la sicología femenina suele ser más rica, redonda y diversa. Por lo que no es de extrañar que la mujer responda mejor que el hombre a los tratamientos de terapia verbales. Mientras que el hombre suele ser más dogmático, muchas veces intransigente y con frecuencia emocionalmente inmaduro o carente. Según Doris Lessing “una especie incoherente”.

En su abundancia, su complejidad y multiplicidad, la mujer está mucho más expuesta a absorber e impregnarse profundamente de las realidades que pueden comprometer la salud mental. Esta permeabilidad obviamente la fragiliza, y aunque también la convierte en una luchadora,  puede quebrarla con mayor facilidad.
De la misma manera como la tendencia masculina a la agresividad se radicaliza en la violencia, la tendencia femenina a la hipersensibilidad  se radicaliza en la enajenación.

Las limitaciones culturales de género históricamente opresivas para la mujer, además de su susceptibilidad inherente, en mi opinión, dan origen a esos casos donde la enfermedad mental no es un mito, sino una realidad compleja difícil de entender, a pesar de los supuestos avances en la comprensión de la mente humana.

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Beatrix Potter

11 febrero, 2008

   

beatrix-potter.jpg    28/07/1866 – 22/12/1943

Una de las autoras de libros para niños más vendidas, creadora del famoso personaje Pedrito Conejo.  
También fue ilustradora, botanista y conservacionista.

Beatrix nació en una familia de clase media adinerada y fue criada por una gobernanta. Pasó gran parte de su infancia sola, ya que casi no veía a su hermano pupilo en un colegio. Por no haber tenido mucho contacto con niños de su edad, Beatrix comenzó a crear historias basadas en animales, que comenzó a dibujar con gran talento.

 Pasaba las vacaciones en Escocia y el Lake District donde siempre tenía alguna mascota y así aprendió a relacionarse con los animales y la naturaleza. Una vez que aprendió las técnicas del dibujo sus dibujos de ranas, conejos y murciélagos se fueron perfeccionando. A Beatrix también le interesaba la historia natural y también pasaba horas dibujando flores y hongos.

Al cumplir la mayoría de edad, sus padres la nombraron su ama de llaves para obstruir su deseo de estudiar. Desde los quince años hasta los treinta, escribió su diario todos los días usando un código secreto que sólo se dio a conocer décadas después de su muerte.
Tuvo la intención de ampliar su interés por la ciencia e incluso escribió un trabajo que inútilmente intentó presentar al Jardín Botánico de Kew, que no se lo permitió por ser mujer.
Más tarde, como resultado de sus observaciones, fue muy respetada en Inglaterra como una experta micóloga. También estudió la germinación de las esporas y los ciclos de vida de los hongos. En 1901 ya había completado 270 acuarelas detalladas de hongos.

A comienzos de los años 20, los padres de Beatrix intentaron buscarle un marido pero Beatrix rechazó a todos los candidatos. Era una mujer profundamente independiente a quien no le gustaba la idea de atarse a una vida doméstica con hijos. Con poco más de veinte años intentó publicar su libro para niños El cuento de Pedrito Conejo con sus propias ilustraciones, pero durante años no lo consiguió.
Finalmente, con 36 años, el libro fue aceptado y publicado en 1902 por Frederick Warne & Company una editorial llevada por varios hermanos. Los editores no creían que vendería muchas copias, y le dieron ese proyecto al hermano menor para que adquiriera experiencia. Norman, decidido a convertir el libro en un éxito, trabajó con Beatrix hasta afinar los mínimos detalles del libro. Su relación tomó otro rumbo y se comprometieron en secreto, a pesar de los padres de Beatrix que no querían que se casara con un comerciante, por su condición social. Finalmente accedieron con la condición de que se separaran durante seis meses para ver si ella cambiaba de opinión. Beatrix quedó destrozada cuando antes de la boda Norman murió de anemia perniciosa.

Beatrix escribió un total de 23 libros para niños. Económicamente independiente de sus padres, Beatrix se mudó a Lakeland donde compró una granja en Cumbria, y allí vivió el resto de su vida.  Pasados los cuarenta años, se casó con el abogado de la región. Debido a su vista defectuosa, Beatrix dejó de escribir libros para niños y se dedicó a criar ovejas y ayudar a la conservación de las granjas de la región.

Con las ganancias de sus libros y luego la herencia de sus padres, Beatrix pudo comprar varias granjas. Cuando murió dejó más de 1.600 hectáreas al National Trust para proteger la tierra de las promotoras inmobiliarias, uno de los legados más grandes en la historia.

Sus libros continúan vendiéndose en todo el mundo en diversos idiomas, además de adaptaciones para ballet, teatro, cine, y dibujo animado. 

“Recuerdo que de niña solía creer a medias en las hadas. No hay nada más perfecto que retener el mundo espiritual de la infancia, suavizado y equilibrado por el conocimiento y el sentido común…”. B. P.


Aletta Jacobs

3 febrero, 2008

    

      aletta-jacobs.jpg   09/02/1854 – 10/08/1929 

Según Harriet Pass Freidenreich: “Feminista y médica pionera, Aletta Jacobs tenía una perspectiva del mundo que se adecuaba más al siglo XX, aunque vivió la mayor parte de su vida en la era victoriana. Fue la primera mujer que ingresó a la universidad y obtuvo el título de doctora en medicina en Holanda. Por ser una mujer que consiguió combinar una carrera, con un matrimonio feliz y el activismo político, es un modelo de conducta para la mujer profesional de hoy”.

Aletta Henriëtte Jacobs nació en Sappemeer, Holanda. Fue la octava hija de una familia de doce hijos. A los trece años dejó la escuela del pueblo para entrar en una escuela secundaria de niñas, donde la educación se limitaba al estudio de lenguas y manualidades, para preparar a la niña a la vida del hogar. Pero eso no era lo que Aletta quería y a las dos semanas se negó a asistir. Su madre y su padre, médico judío, le permitieron que se quedara en casa donde su padre le enseñaba latín y griego. En el siglo XIX la educación secundaria sólo enseñaba a los varones matemática, historia y otras materias para prepararlos para la universidad. A las niñas no se les permitía inscribirse en escuelas para niños. Sin embargo, el padre de Jacobs convenció al director del colegio local que le permitiera a Aletta entrar como oyente. Allí aprendió las materias que le permitirían más tarde ingresar a la universidad. Este simple acontecimiento permitió, más tarde, que las escuelas secundarias en Holanda también admitieran niñas.

En 1869, por primera vez una joven se presentó al examen para asistente de farmacéutico. Aletta hizo lo mismo al año siguiente. Gracias a una tenaz perseverancia, le permitieron entrar en la universidad de Groningen. En 1876 continuó sus estudios en la Universidad de Amsterdam. Aunque tuvo que hacerle frente a la oposición de algunos profesores, se graduó de médica en 1878 y el obtuvo doctorado en 1879.
Durante estos años a Jacobs le preocupaba la injusticia social. En 1879 fue a Londres por unos meses, por haberse enterado de que los profesores, los médicos y los estudiantes saboteaban enérgicamente a las mujeres que intentaban estudiar medicina. Al regresar a Amsterdam comenzó a practicar la medicina en la casa de una viuda donde rentaba varias habitaciones.

En 1880, el líder del sindicato general holandés, le facilitó varias salas en la sede para que Jacobs diera un curso sobre nociones elementales de higiene y el cuidado de los niños. Como resultado de estas clases, Aletta decidió ofrecer atención gratis en su consultorio dos días por semana para mujeres y niños indigentes. Y así lo haría durante catorce años. Muchas de sus pacientes eran vendedoras que tenían problemas ginecológicos por pasar más de diez horas de pie con un pequeño descanso de media hora para almorzar. Una de las primeras campañas de Jacobs fue para que las tiendas donde trabajaban les facilitaran banquetas donde sentarse cuando no estuvieran atendiendo. Pero fue apenas 20 años más tarde que se aprobó una ley con ese propósito.

Fue debido a sus pacientes que tomó conciencia sobre la necesidad de encontrar una manera de controlar la natalidad. Gracias a su esfuerzo, eventualmente los métodos de control de natalidad estuvieron disponibles en Holanda.
Horrorizada por los exámenes médicos degradantes a los que los médicos sometían a las prostitutas, indignada de que la mujer se degradara para satisfacer la lujuria del hombre sin riesgo de enfermedad, Jacobs luchó contra la legalización de la prostitución.

Pero la campaña para la que trabajó durante toda su vida fue para conseguir el voto de la mujer. De hecho, como reacción, en 1887 se modificó la constitución holandesa, agregando la palabra “masculino” que indicaba que sólo la población masculina podía votar. Jacobs fue líder de la Asociación para el voto de la mujer en 1903 y fue su presidenta hasta que la ley lo aprobara.
Al enviudar, Jacobs hizo un viaje por África, Medio Oriente y el sur de Asia para defender el voto de la mujer, organizando asociaciones de derechos para la mujer. Durante la primera Guerra Mundial, comenzó su última campaña por la paz mundial y la libertad, por lo que fundó La Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad, considerada la organización más importante de mujeres por la paz en el siglo XX. Jane Addams, su primera presidenta, recibió el Premio Nóbel de Paz en 1931.

En 1904, Aletta celebró veinticinco años de su doctorado en medicina y se retiró. In 1919 Aletta Jacobs se mudó a The Hague. Murió en un hotel en Baarn, durante una visita a Rosa Manus.

Sobre la anticoncepción dijo:

“En ningún momento me engañé creyendo que mis colegas iban a apoyarme. Sabía que eran profundamente tradicionales y también que desconocían los temas sociales. No esperé su cooperación, pero tampoco esperé causar semejante escándalo. De hecho provoqué la ira de toda la clase médica. Incluso aquellos que, en secreto, estaban de acuerdo conmigo, no lo expresaban por miedo a recibir el mismo tratamiento que yo. Fue muy difícil para mí. Al ser la única médica en Holanda, fue duro luchar contra la corriente cargada de mentiras y difamación a la que me sometían mis colegas hombres. ¡Fue una época cargada de hipocresía! En particular, me refiero a los clérigos que denunciaban los métodos anticonceptivos desde el púlpito mientras que me llenaban el consultorio con sus esposas.” A.J.