Raden Ayu Kartini

30 julio, 2012

   21.04.1879 – 17.09.1904

Prominente personalidad de Java e Indonesia, Kartini fue pionera en el área de los derechos de la mujer indonesia.

Kartini nació en el seno de una familia aristocrática de Java, en esa época colonia holandesa. Su padre, Sosroningrat, fue jefe del distrito de Mayong y luego llegó a ser regente de Jepara. Su madre, como maestra de religión no tenía el estatus noble requerido para estar casada a un regente, por lo que Sosroningrat se casó por segunda vez para conseguir ese puesto, en una época en que la poligamia todavía era aceptada dentro de la nobleza.

Kartini fue la quinta hija en una familia de once, con una fuerte tradición intelectual. Su abuelo ya había sido regente y su hermano Sosrokartono fue un lingüista renombrado. De modo que a Kartini se le permitió ir a la escuela hasta los 12 años. Allí aprendió holandés, todo un acontecimiento para una mujer de Java de la época. Su padre le dio permiso para estudiar y ser maestra en Batavia, hoy día Jakarta; aunque originalmente le prohibió que continuara sus estudios en Holanda o que entrara en la Universidad de medicina en Batavia. Raden Adjeng Kartini amaba a su padre pero obviamente ese afecto se convirtió en un obstáculo para la realización de sus objetivos.

Sin embargo, en 1903, con 24 años, sus planes de ser maestra se frustraron por tener que contraer matrimonio. De acuerdo con las costumbres de la nobleza, a los 12 años Kartini regresó a la casa para ser preparada para el matrimonio. Durante este período no se le permitía a una joven salir de su casa hasta que se casara, cuando la autoridad del padre pasaba a la del marido. Su padre le permitió tomar lecciones de bordado y continuar su propia educación, y en algunas ocasiones la dejaba participar de eventos públicos especiales. Pronto comenzó a cartearse en holandés con gente holandesa de su edad, entre ellas Rosa Abendanon. Así se nutría de ideas feministas europeas a través de libros, revistas y periódicos, con lo que desenvolvió un fuerte deseo de mejorar las condiciones de la mujer indonesia nativa, de muy bajo estatus social en esa época. Pronto comenzaría a publicar sus propios artículos en algunas de esas revistas.

Kartini no sólo se interesó por la emancipación de la mujer, sino también por otros problemas sociales, al entender que la lucha por la libertad de la mujer y la igualdad ante la ley eran parte de un movimiento que abarcaba a toda la sociedad.

Sus padres concertaron su matrimonio con Joyodiningrat, el Regente de Rembang, quien ya tenía tres esposas. Aunque se casó en 1903 contra su voluntad, lo hizo para satisfacer a su padre enfermo. Su esposo comprendió los objetivos de Kartini y le permitió fundar una escuela para mujeres en el porche de las oficinas de la regencia.

El único hijo de Kartini nació el 13 de septiembre de 1904. Unos días más tarde, Kartini moría a los 25 años.

Inspirados por el ejemplo de Kartini, la familia Van Deventer estableció la Fundación R.A. Kartini en 1912, para la construcción de escuelas para mujeres en Semarang, Surabaya, Yogyakarta, Maland, Madiun, Cirebon y otras áreas.

En 1964, el presidente Sukarno declaró el 21 de abril fiesta nacional, el día de Kartini.

En sus cartas, Kartini escribió sobre sus ideas sobre la condiciones sociales de la época, particularmente la condición de la mujer indonesia. La mayoría de sus cartas protestan contra la tendencia de la cultura de Java de imponer obstáculos para el desarrollo de la mujer. Su objetivo era que la mujer tuviera la libertad de estudiar. Se oponía a su aislamiento y su participación en matrimonios polígamos con hombres que no conocían. Raden Adjeng Kartini también criticó las imposiciones de la religión y la justificación en ella para la poligamia en el hombre.

“La religión debe protegernos de cometer pecados, y sin embargo con mayor frecuencia es que los pecados se cometen en nombre de la religión.” R. A. Kartini

“La religión debe evitar que cometamos pecados, y sin embargo con mayor frecuencia es que los pecados se cometen en nombre de la religión.” R. A. Kartini

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